Posibilidades Ilimitadas

Lee para el estudio de esta semana

1 Corintios 12:12; Mateo 3:16–18; 1 Corintios 12:7; 1 Corintios 1:4–9; Mateo 25:14–30.

Para memorizar

“Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere” (1 Cor. 12:11).

Dios nos llama a testificar por él (Hech. 1:8; Isa. 43:10). Testificar no es un don espiritual especial que solo poseen unos pocos elegidos. Testificar es el llamado divino de cada cristiano.

La Biblia usa diferentes expresiones para describir nuestro llamado ante Dios. Debemos ser “la luz del mundo”, “embajadores de Cristo” y un “real sacerdocio” (Mat. 5:14; 2 Cor. 5:20; 1 Ped. 2:9). Este mismo Dios que nos llama a ser testigos y a servir nos capacita para la tarea. Él imparte dones espirituales a cada creyente. Dios no llama a los calificados. Él califica a los que ha llamado. Así como da la salvación libremente a todos los que creen, también les da sus dones libremente.

Al consagrarnos a Dios y dedicar nuestra vida a su servicio, nuestras posibilidades de servir son infinitas. “No tiene límite la utilidad de quien, poniendo el yo a un lado, da lugar a la obra del Espíritu Santo en su corazón y lleva una vida consagrada por completo a Dios” (MC 116).

En la lección de esta semana, estudiaremos nuestras posibilidades ilimitadas de servicio a través del don del Espíritu Santo.


Comentarios Elena G.W

En todo período de la historia de esta tierra, Dios tuvo hombres a quienes podía usar como instrumentos oportunos a los cuales dijo: “Sois mis testigos”. En toda edad hubo hombres piadosos, que recogieron los rayos de luz que fulguraban en su senda, y hablaron al pueblo las palabras de Dios. Enoc, Noé, Moisés, Daniel y la larga lista de patriarcas y profetas, todos fueron ministros de justicia. No fueron infalibles; eran hombres débiles, sujetos a yerro; pero el Señor obró por su medio a medida que se entregaban a su servicio.

Desde su ascensión, Cristo, la gran cabeza de la iglesia, ha llevado a cabo su obra en el mundo por medio de embajadores escogidos, mediante los cuales habla a los hijos de los hombres, y atiende a sus necesidades. La posición de aquellos que han sido llamados por Dios a trabajar en palabra y doctrina para la edificación de su iglesia, está rodeada de grave responsabilidad. Ocupan ellos el lugar de Cristo, en la obra de exhortar a hombres y mujeres a reconciliarse con Dios; y únicamente en la medida en que reciban de lo alto sabiduría y poder podrán cumplir su misión (Obreros evangélicos, p. 13).

Gracias a Dios que es nuestro privilegio el ser llamados testigos de Dios. De manera que, si somos testigos, debemos hablar en nombre de Cristo, y exaltarlo ante nuestras relaciones. Cuando vemos que el ardor y el celo religioso de cualquiera de nuestros compañeros se enfría, debemos ayudarlo y animarlo, orar con él y en su favor, para que pueda ser un verdadero testigo de Dios…

Debéis ser el instrumento por medio del cual Dios hable al alma. Se os recordarán cosas preciosas, y con el corazón rebosante del amor de Jesús, hablaréis palabras de vital interés e importancia. Vuestra sencillez y vuestra sinceridad constituirán vuestra mayor elocuencia, y en los libros del cielo se registrarán vuestras palabras como oportunas, semejantes a manzanas de oro con figuras de plata. Dios las transformará en una corriente de influencia celestial, despertará convicciones y deseos, y Jesús añadirá su intercesión a sus oraciones, y pedirá para el pecador el don del Espíritu Santo, y lo derramará sobre su alma. Y delante de los ángeles de Dios habrá gozo por un pecador que se arrepiente (Hijos e hijas de Dios, p. 276).

Los que aman a Jesús pondrán su vida entera en armonía con la voluntad de él… La gracia de Dios los capacita para mantener intactos sus principios. Ángeles santos están a su lado, y revelan a Cristo por su firme adhesión a la verdad. Son los milicianos de Cristo, y, como buenos testigos, hablan con fuerza y firmeza en favor de la verdad. Demuestran la realidad de la potencia espiritual que hace a hombres y mujeres capaces de no sacrificar nada de la justicia y de la verdad, por mucho que el mundo quiera ofrecerles en cambio. El Cielo honrará a tales cristianos, porque conformaron su vida a la voluntad de Dios, sin fijarse en los sacrificios que les tocaba hacer (La maravillosa gracia de Dios, p. 247).

Content © 2020 General Conference of Seventh-day Adventists®. All rights reserved. No part of the Adult Sabbath School Bible Study Guide may be edited, altered, modified, adapted, translated, re-produced, or published by any person or entity without prior written authorization from the General Conference of Seventh-day Adventists®. The division offices of the General Conference of Seventh-day Adventists® are authorized to arrange for translation of the Adult Sabbath School Bible Study Guide, under specific guidelines. Copyright of such translations and their publication shall remain with the General Conference.

01/08/2020

Posibilidades Ilimitadas

02/08/2020

Diversos Dones: Unidos En Servicio

03/08/2020

Dios: El Dador De Toda Buena Dádiva

04/08/2020

El Propósito De Los Dones Espirituales

05/08/2020

Cómo Descubrir Tus Dones

06/08/2020

Hacer Crecer Nuestros Dones

07/08/2020

Para Estudiar Y Meditar