Idiomas Texto Y Contexto

Lee para el estudio de esta semana

Deuteronomio 32:46, 47; 1 Reyes 3:6; Números 6:24-26; Génesis 1:26, 27; 2:15-23; 15:1-5.

Para memorizar

“Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y esté allí por testigo contra ti” (Deut. 31:26).

Se hablan más de seis mil idiomas en el mundo actualmente. La Biblia completa se ha traducido a más de seiscientos idiomas, y el Nuevo Testamento o algunas porciones se tradujeron a más de dos mil quinientos idiomas también. Esos son muchos idiomas, por cierto. Pero, al mismo tiempo, todavía es menos de la mitad de los idiomas que se conocen en el mundo.

Se estima que mil quinientos millones de personas no cuentan con la Biblia completa traducida a su lengua materna. Si bien todavía hay mucho por hacer, los esfuerzos de las sociedades bíblicas han garantizado que seis mil millones de personas puedan leer las Escrituras.

Y ¡qué bendición es estar entre quienes tienen la Biblia en su propio idioma! A menudo lo damos por sentado, olvidando que muchos no tienen la Biblia y que, durante siglos en Europa, la Biblia se mantuvo deliberadamente alejada de las masas. Gracias a la imprenta y la Reforma, eso ya no es así. Quienes sí tenemos la Biblia seguimos viendo cómo podemos aprender a estudiar la Palabra, llenos del Espíritu, y conocer al Señor revelado en sus páginas.


Comentarios Elena G.W

El estandarte de la verdad y de la libertad religiosa que aquellos reformadores hicieron ondear, se nos ha entregado en este último conflicto. La responsabilidad de este gran don descansa sobre quienes Dios ha bendecido con el conocimiento de su Palabra. Debemos considerar la Palabra de Dios como la autoridad suprema. Debemos aceptar sus verdades y hacerlas nuestras. Podremos apreciarlas únicamente si las buscamos mediante el estudio personal.

Cuando convirtamos la Palabra de Dios en la guía de nuestras vidas, se contestará en nosotros la oración de Cristo: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”. Juan 17:17. Reconocer la verdad en palabra y en acción, será nuestra confesión de fe. Únicamente así podrán los demás confirmar que creemos en la Biblia.

Los reformadores cuya protesta hizo que se nos conociera como “protestantes”, creían que Dios los había llamado a llevar el evangelio al mundo. Para cumplir con este mandato estuvieron dispuestos a sacrificar sus posesiones, su libertad y sus vidas. ¿Seremos en este último gran conflicto tan fieles a nuestro cometido, como lo fueron los reformadores a la de ellos? —Testimonios para la iglesia, t. 6, pp. 402, 403.

La verdad para aquel tiempo se llevó a todo rincón del mundo en medio de la persecución y la muerte. La Palabra de Dios se llevó al pueblo. Todas las clases sociales, los encumbrados y el populacho, ricos y pobres, letrados e ignorantes, la estudiaron con entusiasmo. Quienes recibieron la luz se convirtieron a su vez en mensajeros. En aquellos días la verdad se llevó a la gente gracias a la imprenta. La pluma de Lutero era poderosa, y sus escritos, esparcidos por doquier, agitaron al mundo. Las mismas opciones están a nuestra disposición, multiplicadas por cien. Las Biblias y las diversas publicaciones en numerosos idiomas que presentan la verdad para este tiempo, están a nuestro alcance y pueden llevarse rápidamente a cualquier parte del mundo. Debemos proclamar a los hombres el último mensaje de advertencia de Dios, y ¡cuánta diligencia debemos manifestar en el estudio de la Biblia y en nuestro celo al difundir la luz! —Testimonios para la iglesia, t. 6, p. 403.

En estos días de viajes, las oportunidades para ponerse en contacto con hombres y mujeres de todas las clases sociales y de muchas nacionalidades, son mayores que en los días de los israelitas. Las rutas de viaje se han multiplicado mil veces. Dios ha preparado admirablemente el camino. Tenemos a nuestra disposición los beneficios de la imprenta. Tenemos Biblias y publicaciones en diversos idiomas que explican la verdad para este tiempo, que pueden llevarse con rapidez a todos los países del mundo.

Los cristianos que viven en los grandes centros comerciales y turísticos tienen oportunidades especiales. Los creyentes que moran en estas ciudades pueden trabajar para Dios en el vecindario de sus hogares —Testimonios para la iglesia, t. 9, p. 99.

Content © 2020 General Conference of Seventh-day Adventists®. All rights reserved. No part of the Adult Sabbath School Bible Study Guide may be edited, altered, modified, adapted, translated, re-produced, or published by any person or entity without prior written authorization from the General Conference of Seventh-day Adventists®. The division offices of the General Conference of Seventh-day Adventists® are authorized to arrange for translation of the Adult Sabbath School Bible Study Guide, under specific guidelines. Copyright of such translations and their publication shall remain with the General Conference.

09/05/2020

Idiomas Texto Y Contexto

10/05/2020

Cómo Entender Las Escrituras

11/05/2020

Las Palabras Y Sus Significados

12/05/2020

Repetición Formas De Escritura Y Significado

13/05/2020

Textos Y Contextos

14/05/2020

Los Libros Y Su Mensaje

15/05/2020

Para Estudiar Y Meditar