Del Misterio A La Revelación

Lee para el estudio de esta semana

Daniel 2; Hechos 17:28; Salmo 138; Juan 15:5; Deuteronomio 32:4; 1 Pedro 2:4.

Para memorizar

“Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría” (Dan. 2:20).

En las aguas alrededor de Groenlandia hay icebergs de muchos tamaños. A veces, los pequeños témpanos de hielo se mueven en una dirección mientras que sus contrapartes masivas fluyen en otra. Lo que sucede es que los vientos de la superficie conducen a los pequeños, mientras que las enormes masas de hielo son transportadas por profundas corrientes oceánicas. Cuando consideramos el surgimiento y la caída de las naciones a lo largo de la historia, es similar a explicar los vientos superficiales y las corrientes oceánicas. Los vientos representan todo lo cambiante e impredecible, al igual que la voluntad humana. Pero existe otra fuerza que obra simultáneamente con estas ráfagas y vientos que incluso es más poderosa y muy similar a las corrientes oceánicas. Es el movimiento seguro de los propósitos sabios y soberanos de Dios. Como dijo Elena de White: “Pero, como las estrellas en la vasta órbita de su derrotero señalado, los propósitos de Dios no conocen premura ni demora” (DTG 23). Daniel 2 muestra que es el Dios del cielo quien en realidad impulsa la historia humana a su gran final.


Comentarios Elena G.W

He aquí el cautivo judío, sereno y dueño de sí mismo, en presencia del monarca del más poderoso imperio del mundo. En sus primeras palabras, rehúsa aceptar los honores para sí, y ensalza a Dios como la fuente de toda sabiduría. A la ansiosa pregunta del rey: “¿Podrás tú hacerme entender el sueño que vi, y su declaración?” contestó: “El misterio que el rey demanda, ni sabios ni astrólogos ni magos ni adivinos lo pueden enseñar al rey. Mas hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer a cabo de días”.

En los anales de la historia humana, el desarrollo de las naciones, el nacimiento y la caída de los imperios, parecen depender de la voluntad y las proezas de los hombres; y en cierta medida los acontecimientos se dirían determinados por el poder, la ambición y los caprichos de ellos. Pero en la Palabra de Dios se descorre el velo, y encima, detrás y a través de todo el juego y contrajuego de los humanos intereses, poder y pasiones, contemplamos a los agentes del que es todo misericordioso, que cumplen silenciosa y pacientemente los designios y la voluntad de él… (Conflicto y valor, p. 250).

La historia de las naciones nos habla a nosotros hoy. Dios asignó a cada nación e individuo un lugar en su gran plan. Hoy los hombres y las naciones son probados por la plomada que está en la mano de Aquel que no comete error. Por su propia elección, cada uno decide su destino, y Dios lo rige todo para cumplir sus propósitos

Al unir un eslabón con otro en la cadena de los acontecimientos, desde la eternidad pasada a la eternidad futura, las profecías que el gran YO SOY dio en su Palabra nos dicen dónde estamos hoy en la procesión de los siglos y lo que puede esperarse en el tiempo futuro. Todo lo que la profecía predijo como habiendo de acontecer hasta el momento actual, se lee cumplido en las páginas de la historia, y podemos tener la seguridad de que todo lo que falta por cumplir se realizará en su orden.

Hoy las señales de los tiempos declaran que estamos en el umbral de acontecimientos grandes y solemnes. En nuestro mundo, todo está en agitación. Ante nuestros ojos se cumple la profecía por la cual el Salvador anunció los acontecimientos que habían de preceder su venida: “Y oiréis guerras, y rumores de guerras… Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares”. Mateo 24:6, 7

La Biblia, y tan solo la Biblia, presenta una visión correcta de estas cosas. En ella se revelan las grandes escenas finales de la historia de nuestro mundo, acontecimientos que ya se anuncian, y cuya aproximación hace temblar la tierra y desfallecer de temor los corazones de los hombres (Profetas y reyes, pp. 393, 394).

Content © 2020 General Conference of Seventh-day Adventists®. All rights reserved. No part of the Adult Sabbath School Bible Study Guide may be edited, altered, modified, adapted, translated, re-produced, or published by any person or entity without prior written authorization from the General Conference of Seventh-day Adventists®. The division offices of the General Conference of Seventh-day Adventists® are authorized to arrange for translation of the Adult Sabbath School Bible Study Guide, under specific guidelines. Copyright of such translations and their publication shall remain with the General Conference.

11/01/2020

Del Misterio A La Revelación

12/01/2020

La Inmanencia De Dios

13/01/2020

La Oración

14/01/2020

La Imagen Primera Parte

15/01/2020

La Imagen Segunda Parte

16/01/2020

La Piedra

17/01/2020

Para Estudiar Y Meditar