Preparémonos Para El Cambio

Lee para el estudio de esta semana

1 Corintios 10:1-13; Génesis 2:24; 1 Corintios 13:4-8; 1 Samuel 1:27; Salmo 71; 1 Corintios 15:24-26.

Para memorizar

“La justicia irá delante de él, y sus pasos nos pondrá por camino” (Sal. 85:13).

La vida está llena de cambios. Las cosas cambian todo el tiempo. Lo único que no cambia es la misma realidad del cambio. De hecho, el cambio es parte de nuestra existencia. Incluso las leyes de la física parecen inculcar que el cambio existe en la urdimbre más básica de la realidad.

A menudo, los cambios ocurren en forma inesperada. Cumplimos con una rutina, cuando de forma repentina e instantánea todo cambia y nos toma por sorpresa.

Por otro lado, a veces podemos prever los cambios. Recibimos advertencias, señales, indicadores que nos avisan que las cosas van a ser diferentes. Ante esto, es aconsejable comenzar a prepararse, en la medida de lo posible, para lo que vemos venir. Muchos de estos cambios son grandes: el matrimonio, los hijos, la vejez, e incluso la muerte.

Y sí, no vivimos aislados. Por consiguiente, los cambios que nos llegan pueden afectar a nuestra familia, y también de diversas formas. Al mismo tiempo, los cambios en nuestra familia también pueden afectar a cada miembro.

Esta semana analizaremos algunos de los cambios que la mayoría enfrenta tarde o temprano, de una forma u otra, y cómo estos cambios pueden afectar la vida familiar.


Comentarios Elena G.W

La justicia de Cristo va delante de nosotros. Tenemos que imitar su carácter. Y entonces, ¿qué? La gloria de Jehová será nuestra retaguardia. Nuestro Jefe va adelante de nosotros, y mientras lo seguimos nos imparte su justicia que se revela en nosotros mediante una vida bien ordenada y una piadosa conversación. La fe y las obras nos hacen cristianos, y nos preparan para sentarnos en lugares celestiales con Cristo (Cada día con Dios, p. 260).

Una vida de monotonía no es la más conducente al crecimiento espiritual. Algunos pueden alcanzar el más elevado nivel de la espiritualidad únicamente por medio de un cambio en el orden regular de las cosas. Cuando Dios ve, en su providencia, que son esenciales algunos cambios para el éxito de la formación del carácter, él perturba la plácida corriente de la vida. Cuando ve que un obrero necesita ser asociado más íntimamente con él, lo separa de sus amigos y conocidos. Cuando estaba preparando a Elías para la traslación, Dios lo llevaba de un lugar a otro, a fin de que el profeta no se asentase cómodamente en un punto, y así dejase de ganar fuerza espiritual (Obreros evangélicos, p. 284).

La presencia del Padre rodeaba a Cristo, y nada le sucedía que Dios en su infinito amor no permitiera para bendición del mundo. Esto era fuente de consuelo para Cristo, y lo es también para nosotros. El que está lleno del espíritu de Cristo vive en Cristo. Lo que le suceda viene del Salvador, que le rodea con su presencia. Nada podrá tocarle sin permiso del Señor. Todos nuestros padecimientos y tristezas, todas nuestras tentaciones y pruebas, todas nuestras pesadumbres y congojas, todas nuestras privaciones y persecuciones, todo, en una palabra, contribuye a nuestro bien. Todos los acontecimientos y circunstancias obran con Dios para nuestro bien (Ministerio de curación, p. 389).

Traiga la luz del cielo a su conversación. Hablando palabras que animan y enriquecen, usted revelará que la luz de la justicia de Cristo mora en su alma. Los niños necesitan palabras agradables. Es esencial para su felicidad sentir que la aprobación descansa sobre ellos. Luchen por superar la dureza de expresión, y cultivar tonos suaves. Capten la belleza contenida en las lecciones de la Palabra de Dios, y atesórenla como esencial para la felicidad y el éxito de su hogar. En un ambiente feliz los niños desarrollarán disposiciones dulces y luminosas.

La auténtica belleza de carácter no es algo que brilla solo en ocasiones especiales; la gracia de Cristo que mora en el alma se revela en todas las circunstancias. El que atesora esta gracia como una presencia permanente en la vida revelará belleza en el carácter tanto en circunstancias probatorias como fáciles. En el hogar, en el mundo, en la iglesia, hemos de vivir la vida de Cristo (Reflejemos a Jesús, p. 177).

13/04/2019

Preparémonos Para El Cambio

14/04/2019

Desprevenidos

15/04/2019

Preparación Para El Matrimonio

16/04/2019

Preparación Para La Paternidad

17/04/2019

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18/04/2019

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19/04/2019

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