Claves para la unidad familiar

«Te pido que todos ellos estén unidos; que como tú Padre, estás en mí y yo en ti, también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste». Juan 17: 21

Una familia camina por una playa. Cristo dice que su iglesia es su novia, y que desea unirse a ella como lo hacen un esposo y una esposa. Está hablando de la misma unión que él tiene con el Padre.

La unidad familiar en un mundo dividido

Introducción: Juan 17: 21

«Cuando una pareja le pregunta un pastor si estaría en disposición de casarlos, él les dijo que antes de celebrar una boda le gustaba compartir varias sesiones de consejería prematrimonial con los contrayentes. Ellos le contestaron: “No necesitamos consejería. Los dos hemos estado casados antes en varias ocasiones»”*

Esta es la era de la autoayuda y del «hágalo usted mismo».

Esta es la era de la autoayuda y del «hágalo usted mismo». En ocasiones nos consideramos inmunes a los problemas y dificultades que se cruzan en nuestro camino. Creemos tener las respuestas cuando realmente nuestras soluciones no hacen sino sumar a los problemas que ya tenemos ante nosotros. ¿Puede ser, entonces, que nos estemos autoengañando? ¿Que nos consideramos muy duchos cuando en realidad somos totalmente inexpertos?

A medida que nos acerquemos más y más a la venida de Jesús, las influencias de este mundo pecaminoso continuarán invadiendo no solo nuestra querida iglesia, sino también nuestros hogares y matrimonios. Satanás está haciendo todo lo posible por destruir la unidad familiar a través del divorcio, deseando reflejar esos problemas en las generaciones futuras con el fin de destruir la unidad familiar y que apartemos la vista de Jesús.

Cuando los israelitas fueron liberados de Egipto, Moisés les advirtió que aunque Dios es misericordioso y lleno de gracia, no excusa la desobediencia voluntaria; añadiendo que las transgresiones afectarían a sus hijos, a los hijos de sus hijos y también a los hijos de ellos (Éxo. 20: 5-6; N. 14: 18-19). ¿Escucharon los israelitas esas advertencias? No. Y su desobediencia se hizo muy evidente.

Tenemos mucho que aprender aquí en la tierra y mucho más cuando lleguemos a nuestro hogar celestial. Los caminos de Dios siempre son los mejores; sin embargo, nos hemos desviado de ellos. Cuando Adán y Eva comieron de la fruta prohibida, en poco tiempo se vieron fuera del Edén. Pronto los resultados de aquel mordisco se pudieron ver en la ofrenda sacrificial de Caín y, posteriormente, en la poligamia. Todas aquellas opciones se combinaron para afectar en gran medida a la familia y a las decisiones que tomaron.

Aunque todavía no estés casado, probablemente te has visto afectado de una forma u otra por las decisiones de tus padres, o por las de tus hermanos. Si estás casado, lo más probable es que estés haciendo todo lo posible para mantenerte unido a tu cónyuge y a tus hijos en medio del caos, las tentaciones y las distracciones que Satanás está lanzando en tu dirección. Esta semana, estudiaremos cómo mantener a la familia junta y unida. Pablo dijo que podemos hacer todas las cosas a través de Cristo (Fil. 4: 13), ¡así que mantén tus ojos fijos en él!

* Reader’s Digest, 20 de mayo de 2009.


Alden J. Ho, Jefferson, Texas, USA

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