Un buen liderazgo

Evidencia: Mateo 20:1-20

Como cristianos, en ocasiones olvidamos qué significa ser un verdadero líder. Muchos que estamos en capacidad de ocupar puestos de liderazgo en la iglesia, en el trabajo, en la escuela o en el hogar, nos preguntamos por qué la gente no sigue nuestras instrucciones. El liderazgo no tiene que ver solo con dar buenas instrucciones o ideas a los demás, sino que incluye ser servicial. En Mateo 20: 1-20, Jesús nos dio un gran ejemplo al practicar un liderazgo de servicio.

En esos versículos vemos cómo Jesús, que era el líder de los discípulos y Dios en forma de hombre, lavó los pies de sus doce seguidores. En aquella época, la gente usaba un solo tipo de calzado: sandalias. Las sandalias no cubrían todo el pie, y los caminos no estaban pavimentados, por lo que los pies de los caminantes siempre estaban llenos de polvo. Normalmente, cuando alguien llegaba a la casa de otra persona, el anfitrión encargaba a un sirviente que lavara los pies de las visitas. Ese es el papel que Jesús desempeñó en favor de sus discípulos, convirtiéndose así en el mayor ejemplo de servicio.

Se cuenta que una mujer tenía un hijo adicto al azúcar. Al ver lo grave que era aquel problema, la mujer camino una gran distancia con él para obtener ayuda. Llevó a su hijo a ver a un hombre famoso llamado Gandhi, y le pidió a tan destacado líder que le recomendara a su hijo dejar de comer azúcar. Gandhi le dijo a la señora:

—No puedo decirle eso al niño. Tráigalo de nuevo en dos semanas y hablaré con él.

Incomoda y desconcertada, la dama se llevó a su hijo a casa. Dos semanas más tarde, lo llevó de nuevo a Gandhi. Esta vez, Gandhi le dijo al chico:

—Muchacho, no deberías comer azúcar. No es bueno para tu salud.

El niño prometió abandonar el hábito. Entonces, la confundida madre le preguntó a Gandhi:

—¿Por qué no le dijo eso hace dos semanas?

Gandhi le respondió con sencillez:

—Hace dos semanas yo mismo estaba consumiendo mucho azúcar. Tuve que dejarla para saber qué era exactamente lo que le iba a recomendar a su hijo.

Este relato muestra la relación entre ser un líder servidor y dirigir con el ejemplo. Jesús fue un líder siervo que guio mediante su ejemplo. En el texto de memoria de esta semana (Mat. 20: 26-27), Jesús enseña lo que practicó posteriormente. Guando decimos a los demás qué deben hacer y cómo deben hacerlo, sencillamente les estamos dando instrucciones. Sin embargo, si les mostramos qué hacer haciéndolo, seremos una fuente de inspiración y un ejemplo de la forma en que deben actuar los que nos observan.

PARA COMENTAR

1. ¿Qué puedes hacer para convertirte en líder que guía con el ejemplo?

2. ¿Cómo podrías cambiar la forma en que la gente te considera como dirigente?

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