La unidad en la iglesia primitiva

«Y eran fieles en conservar la enseñanza de los apóstoles, en compartir lo que tenían, en reunirse para partir el pan y en la oración». Hechos 2: 42

Debemos escudriñar y estudiar las Escrituras en ayuno, oración y comunión con Dios, ya que ellas son las que nos guían a la verdad.

Estar juntos, trabajar juntos

Introducción: Hechos 2: 44

Todo comenzó con una conversación en Facebook. Mi nueva amiga era adventista y me pregunto en forma directa: ¿En qué lugar adoras?». Después de una larga conversación, hicimos planes para vernos cara a cara un sábado en su iglesia. Hoy, Abby es una gran amiga. Nos reunimos bastante a menudo, compartimos ideas y participamos en actividades. Ella me presentó a sus amigos y yo hice lo mismo con ella. Conocerla me abrió un mundo completamente nuevo: el mundo de la fraternidad, el mundo de la unidad, el mundo de estar juntos y trabajar juntos.

El compañerismo cristiano se trata de hacer juntos la voluntad de Dios.

James Stalker escribió: «Cuando dos o tres se juntan, las oraciones de uno golpean el fuego del alma del otro; y este último, a su vez, señala el camino hacia las alturas más nobles de la devoción. A medida que su alegría aumenta, hay alguien en medio de ellos a quien todos reconocen y de quien se aferran».

La amistad es muy popular en las iglesias cristianas de nuestra época. Ha llevado a la creación de salones de confraternidad, cenas y retiros. Sin embargo, en muchos casos, las amistades no reflejan el verdadero significado de la palabra. La palabra «confraternidad» conlleva «tener algo en común»; es decir, conlleva unidad.

La unidad de la iglesia ha sido clave tanto en la iglesia primitiva como hoy. La Biblia nos lleva a las experiencias iniciales de unidad, cuando los creyentes en Cristo «eran fieles en conservar la enseñanza de los apóstoles, en compartir lo que tenían, en reunirse para partir el pan y en la oración» (Hech. 2: 42). Por tanto, la confraternidad, la comunión, o el compañerismo son medios por los cuales Dios cumple su voluntad a través de la iglesia. Los creyentes necesitan conocer el significado de la verdadera comunión, la razón por la que es importante y cómo pueden participar en ella en sus congregaciones. Siguiendo las ideas de Stalker, el compañerismo denota una relación de más de una persona. Mediante la confraternidad desarrollamos una unidad interna con Cristo, a la vez que mostramos una solidaridad externa con nuestros hermanos creyentes. Gracias a ella contribuimos, compartimos, participamos.

La iglesia primitiva experimentó la unidad a través del compañerismo. Podemos hacer lo mismo hoy. La confraternidad cristiana no es necesariamente compartir comidas, mirar o jugar juegos, o participar en actividades con otros creyentes. Estas actividades tienen su lugar, pero solo en la medida en que ayuden a cumplir la voluntad de Dios. El compañerismo cristiano se trata de hacer juntos la voluntad de Dios, lo cual estimula la unidad de la iglesia.

En nuestra lección de esta semana, nos centraremos en varias experiencias de unidad en la iglesia primitiva y en lo que nosotros, en el siglo XXI, podemos aprender de dichas experiencias.


Patience Joyner, Nairobi, Kenya

27/10/2018

La unidad en la iglesia primitiva

28/10/2018

La receta para la unidad

29/10/2018

Unidos en la diversidad

30/10/2018

Recursos para la unidad de la iglesia

31/10/2018

Mantener la desunión a raya

01/11/2018

La generosidad: un ingrediente para la unidad de la iglesia

02/11/2018

Un factor llamado unidad