Alcanzar los objetivos

Evidencia: Hechos 20: 7-12

El antiguo Éfeso podría muy bien compararse con algunas de las grandes ciudades del mundo moderno. Piensa en metrópolis actuales que te resulten familiares.

Cuando Pablo la visitó, Éfeso se destacaba por su comercio, su industria y sus diversiones. Era un conocido puerto marítimo y, al igual que la moderna Dubái, atraía a personas de todos los rincones de la región. Contaba con tres vías terrestres principales que conectaban aquel puerto con Babilonia al este, Esmirna al norte y el valle del Meandro al sur. Éfeso lo tenía todo.

El Templo de Artemisa era la mayor atracción del lugar. «Considerado una de las siete maravillas del mundo antiguo, el Templo de Artemisa, en Éfeso, estaba dedicado a la diosa de la caza. Solo quedan los cimientos y una columna de ese templo que una vez midió 425 pies de largo, 220 pies de ancho y 60 pies de altura».1

Pablo pudo superar las dificultades que encontró en Éfeso gracias a la mano guiadora de Dios. Cuando dejó aquel lugar para ir a Jerusalén, se habían plantado muchas iglesias y el grupo de cristianos había crecido enormemente, sumando a judíos y gentiles. La inspiración allí recibida fue tan grande que lo motivo a escribir la Carta a los Efesios, uno de los libros de la Biblia. En nuestra época podríamos lograr mucho más si contáramos con el mismo espíritu de humildad y dependencia de Dios. Pablo pudo resucitar muertos (Hech. 20: 10). También fue capaz de plantar iglesias y ganar muchos creyentes en medio de dura oposición por parte de gente iracunda. Su exitoso ministerio en Éfeso fue una amenaza para el Templo de Artemisa y para la idolatría que era notoria en la región.

Es cierto que durante el tiempo de Pablo la tecnología no estaba tan desarrollada como en nuestra época. Hoy podemos hacer un recorrido virtual por determinado lugar sin tener que pisar el terreno. Gracias al transporte por carretera y aéreo, podemos llegar a muchas partes con mayor rapidez que Pablo, ya que él dependía mayormente del transporte acuático. Hoy contamos con las redes sociales y con dispositivos móviles para la comunicación. Podemos escribir mensajes de correo electrónico en lugar de cartas. Podemos utilizar los avances tecnológicos modernos para alcanzar los objetivos de la misión.

Todo miembro de iglesia es hoy un misionero. «Dios ha pedido a su pueblo remanente, la Iglesia Adventista del Séptimo Día, que prepare el camino del Señor, que se apoye en él por completo y que reciba el poder de la lluvia tardía del Espíritu Santo. […] ¡Todos somos sembradores! Observemos las instrucciones de Dios […] respecto a esfuerzos evangelizadores prácticos basados en la Biblia y en el Espíritu de Profecía, haciendo continuas referencias a ambas fuentes».2

PARA COMENTAR

1. ¿Cómo puede hoy ayudarnos la tecnología a lograr los objetivos de nuestra misión?

2. Además de levantar muertos, ¿qué otros milagros realizó Pablo durante su estadía en Éfeso?

1. https: //www.biblcplaces.coni/ephesus/ | 2. https://news.adventist.org/en/all-news/news/go/2015-10-10/everyone-a-sower/

Betty Achieng’, Ndhiwa, Kenya

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